
Los grandes protagonistas culinarios de esta época son los dulces, y entre ellos, los reyes son los turrones. Desde hace varias semanas, las tiendas se encuentran inundadas por múltiples variedades de turrones de los sabores más variopintos. Sin embargo, los genuinos y más apreciados son los de toda la vida: el duro y el blando.
Los expertos nutricionistas coinciden en resaltar las cualidades de este dulce tan delicioso, que contiene los mejores ingredientes haciendo del turrón un alimento muy completo.
La conocida DOC Española (organización para productos con Denominación de Origen Controlado) reconoce dos tipos de turrones como los auténticos:
- el “blando”, de Jijona
- el “duro”, de Alicante
Esta organización los define como
“masa obtenida por cocción de miel, con incorporación y amasado de almendras tostadas y clara de huevo”.
Mucha gente piensa que el turrón no es un producto sano, pero se equivocan. Este producto cuenta con una enorme cantidad de propiedades dietéticas de indudable valor, lo que ocurre es que concentra un elevado aporte de azúcares y miel que no lo hace adecuado para personas que deban controlar sus niveles de glucosa.
Las calorías del turrón varían en función del tipo, de la marca y de los ingredientes. En cuanto al contenido graso, destacan las grasas vegetales procedentes de la almendra. De manera que este tipo de grasa tiene una composición muy similar a la del aceite de oliva. El turrón tiene un 74 % de ácidos grasos monoinsaturados (esto es, oleico) y un 18 % de polinsaturados (linoleico), esenciales para la dieta equilibrada y sana.
El turrón carece de colesterol, cuenta con un 15 % de proteínas y aporta vitaminas A, E y parte del complejo vitamínico B. Además posee fósforo y potasio.
Por todo ello, estas navidades deberíamos comernos el turrón con más gusto, ya que nos aporta muchos nutrientes. Sin embargo, estos aportes no son iguales en los llamados “turrones de sabores”, que añaden en su composición multitud de elementos que rectifican el sabor y en ocasiones pierden sus propiedades beneficiosas.